El desafío
La identidad de McGraw-Hill como editorial tradicional limitaba su capacidad para competir de forma creíble como empresa moderna de tecnología educativa. Los responsables de la toma de decisiones —entre ellos, educadores, administradores y compradores institucionales— percibían la marca desde la perspectiva de la edición impresa tradicional, lo que suponía un obstáculo para las inversiones de la empresa en plataformas y productos digitales.
La oportunidad
Vivaldi Desarrolló un nuevo posicionamiento de marca y una arquitectura de mensajes específica para cada público que redefinió a McGraw-Hill como una empresa de tecnología educativa centrada en lo digital. Se diseñó una identidad visual renovada y se puso en marcha la campaña «Educación para todos» con el fin de transmitir de forma creíble esta transformación a los principales grupos de interés.
El resultado
McGraw-Hill logró reposicionar con éxito su identidad de marca, pasando de ser una editorial tradicional a una plataforma de educación digital, lo que permitió entablar conversaciones de ventas más eficaces con compradores orientados al ámbito digital y alinear la marca de la empresa con la trayectoria de sus inversiones en productos.
Resumen del caso práctico de McGraw-Hill
McGraw-Hill se asoció con Vivaldi para reposicionar su marca, pasando de ser una editorial educativa tradicional a convertirse en una empresa de tecnología educativa centrada en lo digital. Vivaldi desarrolló un nuevo posicionamiento de marca, una arquitectura de mensajes específica para cada público, una identidad visual renovada y la campaña «Educación para todos», alineando la identidad de McGraw-Hill con la trayectoria de sus inversiones en plataformas y permitiendo conversaciones de ventas más eficaces con educadores, administradores y compradores institucionales orientados al ámbito digital.
Acerca de McGraw-Hill
McGraw-Hill es una empresa global dedicada a la formación y uno de los principales proveedores mundiales de contenidos, software y servicios educativos. Fundada en 1888 y con sede en la ciudad de Nueva York, McGraw-Hill presta servicio a millones de estudiantes, docentes y profesionales en los ámbitos de la educación primaria y secundaria, la educación superior y los mercados profesionales. La empresa ha experimentado una importante transformación digital, pasando de ser una editorial tradicional a convertirse en una moderna empresa de tecnología educativa basada en plataformas.