El desafío
Tras un reajuste estratégico centrado en las energías renovables y las soluciones para los clientes, E.ON necesitaba consolidarse como líder en la transición energética. A pesar de la venta de activos de generación de energía a partir de combustibles fósiles, la percepción de las partes interesadas seguía ligada a la identidad tradicional de la empresa de servicios públicos.
La oportunidad
Vivaldi Desarrolló una estrategia de posicionamiento centrada en la narrativa de la marca, la implicación de las partes interesadas y las comunicaciones en materia de transición energética. El posicionamiento se centró en soluciones energéticas orientadas al cliente y en el liderazgo en materia de sostenibilidad, con marcos adaptados a inversores, clientes, empleados y responsables políticos.
El resultado
El posicionamiento de la marca consolidó a E.ON como una empresa energética con visión de futuro, centrada en las energías renovables y en las soluciones para los clientes. Los programas de comunicación llegaron a los principales grupos de interés, y las iniciativas de implicación de los empleados contribuyeron a la alineación cultural con la nueva estrategia.
Resumen del caso práctico de E.ON
E.ON contrató a Vivaldi para plasmar su reorientación estratégica hacia las redes energéticas, la distribución de energías renovables y las soluciones para los clientes en un posicionamiento coherente en el que las partes interesadas realmente creyeran. Vivaldi creó una narrativa de marca y un marco de participación de las partes interesadas adaptado a inversores, clientes, empleados y responsables políticos, lo que permitió posicionar a E.ON como una empresa energética con visión de futuro, en lugar de una simple empresa de servicios públicos que se había desprendido de sus activos de generación convencional.
Acerca de E.ON
E.ON SE es una de las mayores empresas energéticas de capital privado de Europa, con sede en Essen (Alemania). La empresa gestiona redes energéticas y ofrece soluciones energéticas orientadas al cliente en toda Europa, prestando servicio a decenas de millones de clientes. Tras una importante reestructuración llevada a cabo en 2016, E.ON se desprendió de sus activos de generación convencional y ahora se centra en las redes energéticas, la distribución de energías renovables y los servicios energéticos para los clientes.